Monday, January 25, 2016

Luis Ríos Quiroga, sucrense de pura cepa



El profesor Luis Ríos Quiroga es un incansable investigador de la literatura y el folclore boliviano, pero también un sucrense de pura cepa, un personaje que pasea por las calles de la capital el donaire de épocas pasadas y gozadas con su humor singularísimo.

Miembro de la Academia Boliviana Española y de la Academia de la Mala Lengua Chuquisaqueña, sonrisa permanente y ojos siempre despiertos, fue durante 30 años docente de Literatura en el Colegio Nacional de Junín (así escrito correctamente, a expresa aclaración de Quiroga).

Ni duda cabe un intelectual, fuente permanente de consulta para publicaciones públicas y privadas, cuyo inconfundible sello personal sale a relucir en cada relato de hechos olvidados por la mayoría y que él no solo recuerda, sino que actualiza de inmediato comparándolos animosamente con situaciones presentes.

Alegre, irónico y a la vez crítico, puntilloso, sorprende con su memoria de elefante y una lucidez a prueba del tiempo.

ECOS. ¿A partir de qué edad sintió inclinación por la literatura, por las letras?
LRQ. Mi inclinación por la Literatura fue una cuestión espontánea, pero la vocación se demostraba con recitaciones y composiciones breves gracias a la entrega total que tenían los profesores hacia los alumnos.
Yo recuerdo con mucho agrado que mi profesora me invitaba a su casa a tomar un té con galletas para que reforzara la lectura y la escritura, de esa manera estaba induciéndome a que pusiera mejor atención y amara la lectura y la redacción.
Atribuyo mi inclinación por las letras a la entrega total de mis profesores; para canalizarla y luego expresarla a través de publicaciones. Y desde luego, tengo que agradecer la orientación literaria y la disciplina en la investigación a don Gunnar Mendoza; en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia no nos dejaba solos, supervisaba nuestro trabajo e indicaba qué camino debíamos seguir.

ECOS. ¿Usted se ha casado o ha tenido hijos?
LRQ. No, tuve la mala suerte de perder a dos novias. Sin embargo, yo tengo un hijo adoptivo, que sigue pasos parecidos a los míos; he notado que tiene una vocación para las letras, estudia la carrera de Comunicación Social.
Yo me alegro que sea muy entusiasta con esta su vocación. Le digo siempre que esta pequeña biblioteca (la habitación donde se desarrolla la entrevista) es un pequeño templo donde se reverencia a los autores que corpóreamente ya no están, pero que nos hablan a través de sus obras.

ECOS. Coméntenos sobre la experiencia que tuvo y tiene hasta ahora como fundador e integrante de la mítica Academia de la Mala Lengua Chuquisaqueña.
LRQ. La Academia de la Mala Lengua Chuquisaqueña es una institución a la que pertenezco y todavía está en pie. También la integraron don Gunnar Mendoza, Hugo Poppe Entrambasaguas, don Manuel Giménez Carrazana, el historiador René Arce Aguirre, doña Beatriz Rossells, Rosario Arrieta, don Gonzalo y Ramiro Gantier, Carlos Morales y Ugarte, Carlos Condarco, Agar Peñaranda, Fidel Torricos, Mariano Arrieta, Carlos Castañón Barrientos, Elena Fortún… nuestras reuniones eran de forma rotativa y sin fecha señalada.

ECOS. ¿Tiene en mente alguna anécdota de esas reuniones?
LRQ. Recuerdo que en una ocasión nos reunimos en la casa de don Hugo Poppe, que tenía un hermoso piano de cola. Ahí don Fidel Torricos se lucía con la interpretación de la música popular boliviana, y ese día tocó tan inmaculadamente un bailecito sucrense que, emocionado, don Gunnar Mendoza se puso de pie y le besó las manos al artista. Fidel Torricos medio que se amargó por la emoción y dijo: “es la mejor condecoración que he recibido”.
Y cuando nos reuníamos aquí, en mi casa, don Gunnar, contrariamente a lo que se lo conocía, como un hombre adusto, era un chuquisaqueño más, puesto que tocaba la guitarra con gusto exquisito, gustaba mucho de las cuecas y bailecitos del cancionero popular sucrense, y yo cantaba.

ECOS. ¿Bien afinado?
LRQ. Diría que con mucho entusiasmo. Es así que un día, en 2014, se presentó en mi casa la escritora y miembro de la Academia de la Mala Lengua, doña Beatriz Rosells, acompañada de unos guitarristas, invitándome para ir a un estudio de grabación; ¡no pude negarme…!
Grabamos para la historia de la música popular chuquisaqueña un CD pequeño, bajo el título de “Embrujo del pañuelo”. La musa inspiradora para este trabajo fue la chola chuquisaqueña (muestra una foto antigua de una bellísima mujer con rasgos europeos, a la que conoció ya anciana, según comenta).

ECOS. Además de la escritura y la lectura, ¿qué le gusta hacer en su tiempo libre?
LRQ. En las reuniones sociales a mí me gusta olvidarme de toda faceta intelectual, y se pone a flor de piel mi genio alegre, y comienzo a bailar, a difundir nuestra música popular a través de las cuecas, donde destaca el donaire y la elegancia y el bailecito donde se aprecia el zapateo.
Les digo siempre que la cueca sucrense tiene una introducción y dos partes, y que el bailecito sucrense tiene una introducción y tres partes.
Además, algún poeta estableció una diferenciación entre las dos danzas: la cueca es orgullosa y no pide disculpas, por eso hay que sacar el pañuelo que queda junto al trasero del pantalón; en cambio el bailecito es humilde y pide disculpas, hay que bailar con el pañuelo sacando del bolsillo que está junto al corazón (relata riendo).

ECOS. ¿Qué opina de la tecnología y las redes sociales, que en la actualidad acaparan la atención en el mundo entero?
LRQ. Las redes sociales son buenas para el siglo en el que vivimos; como profesor, me imagino que el internet es muy beneficioso para los alumnos, pero con una previa explicación sobre el uso correcto que se le debe dar.
Muchos me cuentan que la mayor parte de los profesores, para cualquier tarea, les encargan a sus alumnos que consulten el internet. Pregunto: ¿Entonces qué hacen dentro del aula los maestros? Porque el internet sin explicación es una copia, ¿y qué puede aprender el alumno de la copia?
Asimismo estoy en contra de la televisión, que ha cortado el desarrollo de la imaginación y la fantasía de los alumnos. (Estos) ahora no pueden redactar ni una línea cuando se les pide; de igual forma ocurre con la resolución de las cuatro operaciones de matemáticas: suma, resta, multiplicación y división. Es decir, sin el aparatito ellos no pueden hacer nada… Las señoras que venden en el mercado podrían ser unas excelentes catedráticas, porque dominan las matemáticas.

Rumbo a la segunda década del nuevo milenio, la vida de este estudioso chuquisaqueño transcurre entre la asistencia constante a actividades culturales y el análisis de nuevas publicaciones de escritores locales, nacionales y extranjeros.

Se pasa las horas recordando glorias de las décadas de oro, evocando momentos inolvidables y picarescos que vivió junto a los integrantes de la Academia de la Mala Lengua, y saboreando los platos tradicionales acompañados, por supuesto, con una deliciosa chicha, que se sirve de acuerdo al calendario folclórico de Sucre.

“Cada fiesta tiene su bebida y su plato típico correspondiente. En Todos Santos se sirve el mondongo, que se prepara con carne de cerdo acompañado de…”. Y comienza un nuevo relato el investigador costumbrista, orgullo y eminencia, también y sobre todo, a la hora de hablar de las tradiciones de su tierra…

Hoja de vida resumida

- Los padres de Luis Ríos fueron Luis Ríos Martínez y Amalia Quiroga de Ríos. Estudió en la escuela primaria Daniel Sánchez Bustamante, bajo la dirección del pedagogo Alfredo Vargas, e hizo la secundaria en el colegio del Sagrado Corazón, de la Compañía de Jesús.
- Realizó los estudios superiores en la Escuela Normal de Preceptores, graduándose como preceptor en literatura y gramática española.
- Sus actividades se centralizaron en el ejercicio docente para promover, organizar y ejecutar actividades culturales. También se dedicó a la investigación y publicación de artículos, revistas y libros de su especialidad.
- Colaboró en las páginas de “Primera Plana” del diario Presencia Literaria de La Paz; El Mundo de Santa Cruz y Correo del Sur de Sucre.
- Entre sus escritos publicados destacan: “Nuestro idioma popular en la Chaskañawi”, “Bohemia sucrense, pensamiento y obra”; “Tradiciones Sucrenses”, “Calendario folclórico de Sucre”, “Jóvenes poetas modernistas en Sucre”, “Jaime Mendoza nativismo y folclore” y “Colegio Nacional de Junín, facetas histórico literarias”.
- Ríos Quiroga mereció distinciones importantes por su larga actividad cultural, como la Orden Boliviana de la Educación en el Grado de Comendador. Recibió el Escudo de Armas de Chuquisaca; la condecoración Heroína Juana Azurduy de Padilla, en el grado de Honor Cívico; en 2015 fue declarado “Ciudadano Predilecto de Sucre” por el Concejo Municipal.
- Es fundador y donante del Museo Iconográfico del Escritor Chuquisaqueño, con base en la unidad escolar La Recoleta.


Monday, January 18, 2016

Leonardo Iraizo: “Debemos acabar con la pobreza energética”

Los medios volcaron su atención cuando obtuvo su título de bachiller a los 10 años y se disponía a estudiar Agronomía en Cochabamba.

Al terminar la carrera, estudió Medicina. Realizó 14 diplomados y cinco maestrías. Ha terminado la especialidad en Inmunología en Madrid (España) y ahora está dando forma a una institución llamada Codecyt, que es una especie de fábrica de ideas. Participó en el Primer encuentro de científicos bolivianos radicados en el exterior, que convocó el Ministerio de Educación. En los pasillos de un hotel de cinco estrellas en Tiquipaya, cerca de Cochabamba, reflexionó sobre el futuro de la ciencia en nuestro país.

¿Qué temas se consideraron en la mesa de Energías e Hidrocarburos (que luego presentó su informe al presidente Evo Morales)?

Queremos ver una disminución de la pobreza energética, y con eso un mejoramiento de la calidad de vida. Hay disponibilidad de tener cultivos que sean independientes del cambio climático, la posibilidad de sistemas de saneamiento de agua y generación de electricidad aún en sitios remotos. Básicamente, es la democratización de la energía como recurso estratégico, sin el cual la vida como la conocemos no es posible.
Esto implica volcarse a las energías alternativas.

Es importante cambiar la matriz energética a favor de las energías alternativas, no solo por un motivo medioambiental, sino estratégico. Tenemos abundancia de recursos naturales que nos permiten tener energías alternativas. Para nuestro contexto, podría llegar a ser más barato y competitivo tener energías alternativas en comparación con otros países como Alemania, que, con la poca cantidad de luz de sol que recibe, tiene el mayor parque fotovoltaico del mundo.

Tenemos que hacer la traslación y adaptación a nuestro contexto. Si tenemos gente especializada, Bolivia puede ser vanguardista, innovadora y estar en el estado del arte de la ciencia y no simplemente copiar tecnología desarrollada en el exterior, que mantiene un retraso tecnológico permanente.

¿En qué consiste el proyecto que presentaste en el congreso de científicos y que está impulsando?
Estoy elevando un proyecto de la organización a la que pertenezco, que es Codecit (Corporación de Desarrollo Científico e Innovación Tecnológica). Ahí tenemos un equipo multidisciplinario con numerosas ideas, con numerosos inventos. La mayor parte está pensada para la sostenibilidad ecológica, de agricultura, energética.

En la mesa de Energía vine a presentar dos posibilidades. Una consiste en la importación de una tecnología que ya está presente en otros lugares del mundo y aprovechar la ubicación estratégica de Bolivia.

Consiste en la incorporación de la tecnología de pilas de combustible de carbonato de litio. Hay muchos expertos en litio y la idea es explotar el potencial del litio más allá de meramente la construcción de baterías. Por otra parte, hay un proyecto de la instalación de sistemas termofotovoltaicos en el altiplano.

¿En qué consiste?
Es como un domo, un iglú transparente que va a funcionar como lente y va a recolectar la luz del sol, y va a concentrarla sobre un panel solar. Así se podrá generar una cantidad grande de electricidad. A su vez, este sistema va a estar relleno con un líquido, por ejemplo agua, que se va a calentar en el proceso. Entonces tengo la electricidad producida por la placa y esta agua calentada. El agua calentada puede ser almacenada como reservorio de energía. Esta energía de calor puede ser usada para evitar la helada durante la noche y también para evitar la intermitencia de la electricidad durante la noche, por la falta de luz solar. Así se puede conseguir la soberanía energética y alimentaria, y exportar alimentos

Falleció el excanciller y exembajador de Bolivia Armando Loaiza


El excanciller y diplomático boliviano, Armando Loaiza, falleció hoy debido a causas naturales, según confirmaron sus familiares, informaron hace instantes medios televisivos.
Loaiza se desempeñó en el cargo de Canciller durante el Gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé y en la administración de Evo Morales asumió el cargo de embajador en el Vaticano por un corto tiempo.

Sunday, January 17, 2016

Homenaje a Alberto Guerra Gutiérrez (1930-2006)

Alberto Guerra Gutiérrez, nació en diciembre de 1930 en la ciudad de Oruro, fue profesor normalista, poeta e investigador de la cultura. Se desempeñó como maestro en diferentes establecimientos educativos de los distritos mineros (Huanuni, San José) y del área rural como la escuela en el ayllu de Warisata. Integró el grupo de intelectuales de la segunda generación de "Gesta Bárbara" (se incorporó en 1947). Fue miembro del Comité Departamental de Etnografía y Folklore.

Miembro de número de la Asociación Latinoamericana del Instituto Internacional de Etnohistoria, Presidente de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro, miembro del movimiento de 15 poetas de Bolivia. Fue presidente del Centro Pedagógico y Cultural Alianza Francesa, presidente del Comité Departamental de Etnografía y Folklore, miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua correspondiente de la Real Española, presidente de la Sociedad de Escritores de Bolivia. Esta labor fue reconocida en 1999 con el Premio Nacional "Gunnar Mendoza" a la promoción cultural por parte del Estado Boliviano. También fue laureado en distintos eventos literarios y culturales. De igual manera destaca su labor en el periodismo, al haber dirigido publicaciones como la revista "Etnoflok" y "El Duende".

Edwin Guzmán Ortiz, describió como amigo literario a Alberto Guerra Gutiérrez, que además fue un consumado artista. Sin dejar de vivir como todos los mortales, decidió hacerlo con intensidad, con generosidad, con fruición. Vivió construyendo sus días con materiales nobles, gestos sencillos, palabras cálidas y la valentía de convocarnos a afrontar esa cosa inasible y misteriosa: nuestra identidad. No fueron pocas las estrellas que guiaron su errancia en este mundo: la poesía, el resplandor de las culturas tradicionales, la justicia, el amor.

A la prédica del triángulo extra religioso le añadió su piadosa adscripción al universo de la cultura popular de la que aprendió incesantemente y no dejó de difundirla. No estoy seguro del momento en que me acerqué a la humanidad de Alberto, pero sé que fueron muchos años -cerca de treinta- que disfruté de su amistad. Este privilegio me permitió constatar que la manera de llegar más cerca de él atreves de la poesía. Al repetir innumerables versos, recordar viejos poemas, algo decía sus ojos que no lo decían cuando era el Alberto cotidiano. Sabía con certeza que la poesía en su más alta concentración requería de una entrega total, un sigilo sagrado par no ahuyentar la mínima forma, el menor sentido; el secreto de decirla con la gravedad precisa.

Recuerdo; su voz temblaba y una carga inédita de emoción sostenía cada una de sus palabras. Así afloraban los versos de Vallejo, de Nazim Hikmet, sus propios poemas y las noches pasaban bajo la campana luminosa de noches inmemoriales. La poesía constituía su lenguaje interior. Debería decir más bien: su lengua, con ella tramaba su interioridad, desde ella interpelaba, representaba, descubría o acariciaba al mundo. Con ella también prefiguraba el discurrir de la realidad multiforme, para capturar lo esencial y guardarlo en el tabernáculo de la memoria. Son testimonios de ello casi una decena de libros.

Mas, consciente de ese valor, buscó compartir ese plan trascendente con otros, por ello fue incansable en la organización de encuentros poéticos, en la elaboración y difusión de antologías de poesía, en la búsqueda de diferentes formas de comunicar ese alimento que consideraba irrenunciable. En el afán se alió a otros espíritus afines, y fue con Héctor Borda, Antonio Terán, Gonzalo Vásquez Méndez, Alcira Cardona, Humberto Jaimes, Carlos Mendizábal que formó parte de una conjunción vital, ya en segunda generación de gesta bárbara denominado el Movimiento 15 poetas de Bolivia, ya en las otras organizaciones que alentó y de los cuales fue un incansable protagonista.

Estrechamente unida a esa vivencia poética, se hallaba su vocación de investigador y militante de la cultura popular. Fue profundo conocer de ese mundo crepuscular e impredecible de interior mina. En algún momento de su vida había trabajado en ella, de ahí es que le resultaban familiares los espíritus que la habitaban, sus meandros, la universidad de la coca y el terrible destino del minero fustigado por un desgaste lento e irreversible. Ése fue uno de los epicentros que germinaron su visión crítica de la historia. También de ahí recuperó al Tío de la Mina sobre quien indagó y terminó escribiendo un libro que revela el significado de esa deidad. Además se impuso la publicación de los poemarios "Baladas de los Niños Mineros y Manuel Fernández y el Itinerario de la Muerte", que reflejan el mundo proscrito y dolores de los seres que pueblan el orbe minero. En Oruro el universo de la mina se anuda con el de las culturas originarias. Alberto Guerra no solo se impuso develar ese cruce expresado en el folklore, se impuso además reivindicarlo. En efecto las culturas populares siempre han sufrido una suerte de estigmatización sistematización. El viejo Carnaval de Oruro de cuño popular no tiene derecho de entrar a la plaza principal, debía rodear la mina Itos para acercarse al templo de la virgen morena.

Alberto Guerra, desplegó un trabajo monumental para develar el valor de esas manifestaciones. Explicó algo esencial; el corpus mítico y religioso del Carnaval de Oruro, habló de la humanidad de los diablos, de morenos, transparentó los signos del ethos popular y no que ahí, terminó escribiendo un libro sobre la cultura Chipayas, con quienes convivió recuperando sus mitos, su vida cotidiana, su manera de relacionarse y ver el mundo. Esa convivencia con lo aymara, quechua y por un profundo respeto por el espacio y el tiempo sagrado del mundo andino, terminó convirtiéndolo en un oficiante, en un yatiri. Su palabra profética/poética insufló rituales. Los primeros viernes era frecuente compartir con él alcances a la Pachamama. En medio de la vaporosa humarada de k´oa e inciencio, desde el acullico, pedía a los espíritus tutelares, junto a la comunidad de almas que lo rodeaban: bienestar, salud, suerte y buenaventura. Sumaj pachakipan, decía, todos nos abrazábamos y sentíamos íntimamente que algo había cambiado.

Esta manera de ser el mundo explicaba que Alberto apostara por la instauración de una sociedad diferente. Y en ello se empeñó dese el arte, la docencia y el trabajo social.

Creía profundamente que la justicia debía ser un valor compartido. Por ello vindicó su clandestinidad e incluso terminó mucho tiempo encarcelado, allá por los años de 1970. Esa época escribió su famoso poema, Mi Casa: Ésta no es casa / mi casa tiene altos ventanales / y un árbol de ramas jóvenes / limpiando celosías de lluvia / en sus cristales. / Mi casa tiene ojos claros como el alba / y una rosa enamorada / atisbando por rendijas de su puerta / que es mi propio corazón / hechos de madera dulces y esperanza. Para Alberto no había fronteras. Transgredió ese mundo de verdades inventadas en serie. Abrió las compuertas para mirar con dignidad ese otro rostro de Oruro, velado por siglos. Se propuso testimoniar acerca de la gente, las costumbres, los dioses, las palabras y los silencios de todos aquellos que compartieron junto a él esa profunda comarca del altiplano. Buscó unir a unos y otros en torno al fuego sagrado. Y en medio de esas faenas, imperceptiblemente, que se nos fue al más allá.

El "maestro" Alberto Guerra Gutiérrez, fue un intelectual polifacético, ante todo poeta y antropólogo; su embrujo por los mitos se fundó en la entraña misma de la mina donde quedó impregnada de la sabiduría del yatiri. Su calidad de investigador prolijo le hizo descubrir y poner en clara evidencia los valores aún subyacentes de las tradiciones del Carnaval de Oruro. En ese sentido fue uno de los mayores impulsores de los fastos folklóricos, tanto que sus investigaciones contribuyeron a descubrir los orígenes y la magia del mayor carnaval de los andes. Sus libros relativos a estos campos de su dominio fueron: Guía del investigador de campo en folklore (1970), Antología del Carnaval de Oruro -3 tomos (1970), La Picardía en el Cancionero Popular (1971), Mundo Vocabular (1973), Geografía de Alma de Bolivia (1973), Estampas de la Tradición de una Ciudad (1974), Trayectoria de una deidad Calumniada (1974), El Tío de Nina (1977), Oruro, Realidad Socio-Cultural (1979), El Carnaval de Oruro a su Alcance (1986), Curso de Folklore Boliviano (1987), Pachamama (1988), Folklore Boliviano (1989), Etnografía Orureña (1989), Chipaya un Enigmático Grupo Humano (1989), Turkaqaña, una Técnica de Medicina Andina (1998), Estampas de la Tradición de una Ciudad(1998), y Guía del Investigador de Campo en Turismo Regional (2005), son el vivo testimonio de su dedicación. En todo caso la literatura fue una de las máximas ocupaciones y preocupaciones del malogrado vate, donde ha sabido privilegiar su militancia poética desarrollando de modo incesante los tropos del intimismo, la lírica, cuándo no la denuncia social con una producción vasta y variada un libro casi reciente de él: Obra Poética, con una disposición por demás singular. "Siete poemas de sangre" o la historia de mi corazón (versión actualizada del relato de una existencia alucinada) que originalmente vino a la luz en 1964, tuvo como prólogo o pórtico este precioso verso: Antes de venir al mundo / mi corazón ya fue latido / quiso ser árbol, después estrella / y ascendió tanto en su afán / que llegó a ser niño.

El poeta, escritor, investigador y profesor enseñó en centros educativos, campesinos y mineros y urbanos. Cumplió diversas funciones jerárquicas en instituciones públicas y privadas. Realizó investigación antropóloga y dirección de proyectos culturales en los campos del folklore y etnografía. Organizó y participó en actividades literarias y científicas tanto en el país como en el extranjero. Fue presidente de la Sociedad de Escritores de Bolivia (2000-2002). Fundador y presidente de la Unión de Poetas y escritores, cargo que ejerció durante tres gestiones consecutivas (1995-2001).

Desde 1996, diez anuarios de la Unión, producto de su enorme diligencia, destacan su personalidad el aporte investigativo con temas como: Antecedentes y actualidad del Movimiento Literario en Oruro (1996) La Poética en la prosa periodística de Mendizábal Santa Cruz (1997) que el año 2002 se convertiría en el Libro "Luis Mendizábal Santa Cruz", con lápiz de Humo; Égloga elemental (1998); La literatura Infantil en Bolivia (1999); siete poemas de sangre o la historia de mi corazón(2000) Desdén por la buena poesía o el marginamiento injusto de un poeta. Homenaje a Walter Fernández Calvimontes (2001).

Prosigue con El soneto, una sutil y estricta forma de expresión poética (2002); La carta, instrumento de expresión poética, sentimental y revolucionario (2003); Alto grado poético en la lira del Vanguardia en Bolivia (2004) y una visión particular de la historia de la poesía en Oruro (2005). Para el anuario 2006 tenía preparada una guía investigativa con "Apuntes necesarios para la historia de la literatura Orureña". Tuvo una empeñosa tarea como presidente de la Asociación Mundial de escritores PEN- internacional, filial Bolivia Centro Oruro.

Dirigió y editó anualmente en homenaje al Día Mundial de la Poesía, que se celebra el 21 de abril, cinco ediciones, en las que se muestran estilos poéticos de sus miembros (Homenajes 1998 y 1999) cuando no el tratamiento de temático específicas como: 10 poetas bolivianos del siglo XX (2000), Algunos aspectos de la poesía boliviana (2001), y la poesía entre rejas (2002) es un testimonio de la indómita conducta del poeta por la libertad.

Finalmente, el año 2004 posibilitó la publicación del poemario inédito "Socavón Ilimitado" de la recordada escritora y poeta Milena Estrada Sainz "Una actitud de justicia y reconocimiento a su ardoroso canto a la vida". Poeta laureado, recibió varios galardones entre ellos. Premio nacional de Cultura "Gunnar Mendoza", Medalla Prefectural al Mérito Intelectual, en el año de 1999 fue declarado Ciudadano Notable por la Honorable Alcaldía de Oruro.

Fue Miembro de Número de la Academia Boliviana de la lengua desde el 2000 y miembro del consejo Editor del Suplemento Orureño de Cultura "El Duende". A Alberto Guerra el Duende ya "se le aparece" en junio de 1988. El poeta toma la palabra escrita como su más enérgico referente para convertirse en su único impulsor durante las 48 ediciones hasta agosto de 1991 con el lema "Cultura se hace poniendo". Fue un boletín de formato pequeño que quincenalmente circulaba entre amigos y espacios culturales de la ciudad, hasta que en abril de 1995 El Duende creció y se emperifolló de un sombrero mayor.

Este Duende redivivo, ahora en formato tabloide, Suplemento literario que se distribuye junto a las ediciones dominicales del matutino "La Patria", siempre quincenal. Fue primero de cuatro y luego ocho páginas y con el cuerpo editor a la cabeza del Ing. Luis Urquieta Molleda, tuvo en Alberto entre sus hombres de iniciativas; fue él quien tuvo la enorme labor de reunir y dedicar durante ochos años (1995-2003) en la sección "Letras Orureñas" a 223 autores nacidos o no nacidos en la tierra orureña, destacando referentes biográficos y una muestra de creación.

Con tan valioso material nuestro escritor tenía en preparación un Diccionario de autores orureños. Alberto Guerra, esencialmente poeta en su amplia producción de más de cuarenta libros condensó su inspiración en: Gotas de Luna (1955), siete poemas de sangre o la historia de mi corazón (1964), El mundo del Niño (1966), De la Muerte Nace el Hombre (1965), Baladas de los Niños Mineros (1970), Yo y la Libertad en exilio (1970), Antología de la Poesía del Amor (1972), Tiras de poesía Lilial (1978), La tristeza y el Vino (1979), Manuel Fernández y el Itinerario de la Muerte (1982), Ochenta breves poemas y la vigencia del amor (1982), Poesía Volante- antología cotidiana (1982), Hálito que se desgarra en pos de la belleza(1989), Baladas de los niños Mineros (1998), Égloga elemental (1998), Antología de la poesía viva en Bolivia (2001), Bolivia canta a Oruro por la voz de sus Poetas (2002), Oruro en el sentimiento de sus poetas (2002), Obra Poética (2003) y la Poesía en Oruro(2.005).



HOMENAJE EN VIDA

A iniciativa del responsable y director de la biblioteca popular de darle un nombre propio, para esto se hizo un estudio de nombres de escritores destacados, en el cual sobresale el nombre de Alberto Guerra Gutiérrez. Para hacer pública su nominación se lleva adelante una conferencia de prensa el 28 de Mayo del 2003, en el salón de conferencias de la Prefectura de Oruro (Gobernación), estuvieron presentes destacadas personalidades e intelectuales y los invitados especiales. En esta ocasión nuestro anfitrión, Alberto Guerra Gutiérrez decía: "Esta nominación, lejos de ser una carga de ególatra orgullo, me compromete a trabajar más por la cultura de las futuras generaciones que conducirán a Oruro y Bolivia al progreso de su gente".

Por su parte Rubén Quispe Herrera, director y responsable, sostiene que el cambio de nombre se valoró considerando la trayectoria del escritor y poeta en el acervo literario y su desempeño en las instituciones públicas, educativas y culturales en la ciudad como en el interior del país, por lo que recibió varios galardones como el Premio Nacional de Cultura "Gunnar Mendoza", en 1999 fue declarado Ciudadano Notable por el Municipio de Oruro, colaboró mucho con la donación de su colección de sus libros como también en las jornadas culturales de esta biblioteca. Que a partir de entonces se denomina Biblioteca Popular "Alberto Guerra Gutiérrez".

Nos enteramos con mucha tristeza el día 7 de septiembre del 2006 del fallecimiento en su tierra natal de Alberto Guerra Gutiérrez (1930- 2006). La noticia consternó y enlutó principalmente a los espacios culturales del país, su muerte se debió a un paro cardiaco. Ante la pérdida irreparable del inefable Alberto, amigo, maestro del alma y corazón, la parte humana de su vida, aquella que fue la dimensión de su personalidad, relucirá en adelante con el mismo esplendor que en sus realizaciones literarias, porque su amistad sincera fue una lección de dignidad.





BIBLIOGRAFÍA

Libro: "Orureños en la Cultura

Boliviana" de Elías Blanco Mamani 2006.

Libro: "La poesía en Oruro Antología" de Alberto Guerra Gutiérrez y Edwin

Guzmán Ortiz 2004

Periódicos: "La Patria", suplemento "El Duende" 2006. "La Prensa "Oruro, 2006 comentarios del Ing. Luis Urquieta

Molleda y Lic. Edwin Guzmán Ortiz

Documentos y Archivos del Centro de Documentación y Biblioteca Cultural

Itinerante "LUIS RAMIRO BELTRÁN SALMÓN" (2002 al 2006)

(*) Gestor Cultural, Licenciado en Derecho U.T.O., Director Ejecutivo del Centro de Documentación y Biblioteca Cultural Itinerante "LUIS RAMIRO BELTRÁN SALMÓN" y ex director de la biblioteca Popular "ALBERTO GUERRA GUTIÉRREZ" en la ciudad de Oruro.



Friday, January 15, 2016

Video Científico boliviano dice que no deben existir límites para las aspiraciones

Thursday, January 14, 2016

UNA MUJER INTERNACIONAL Montserrat Pol

La cochabambina Montserrat Pol es abogada, fue Miss Cochabamba en 2004 y actualmente trabaja en Pronovias, una marca líder en vestidos de novia, donde es coordinadora interdepartamental en el departamento de ‘retail’, en Barcelona, España.

“Hice una maestría en Globalización Comercio Internacional y Mercados Emergentes en la Universidad De Barcelona y finalmente un MBA en La Universidad Pompeu Fabra también en Esa Ciudad”, explica la ex Miss, quien vive en España desde hace ocho años.

Respecto a su experiencia como reina de belleza, Montserrat asegura que tiene recuerdos increíbles de esa época. “Sobre todo porque aprendí mucho de mí misma, me hice muy fuerte, aprendí a decir no y sobre todo a aceptarme tal como soy”, explica.

Comenzó a trabajar en Pronovias en 2010, después de terminar su maestría. “Para ser honesta nunca pensé entrar al sector moda, porque venía de hacer consultorías en proyectos de cooperación y desarrollo internacional, pero sentía que necesitaba experiencia en finanzas y quería seguir trabajando en una multinacional, mande mi currículo a Pronovias, interesada en un puesto de ‘accounts receivable’ para el mercado americano y la semana siguiente empecé, estuve en el departamento financiero como ‘credit manager’ para Sud/Norte América y ‘middle east’ durante casi 2 años y posteriormente pase al departamento de expansión internacional”, cuenta.

Montserrat asegura que su familia es lo más importante. “Mi prioridad son mis hijas y todos mis planes se basan en la felicidad de mi familia. En un futuro a corto plazo quisiera seguir trabajando en una multinacional para continuar adquiriendo experiencia. Comenta y asegura que en determinado momento quiere regresar a Bolivia, para aportar al país con su experiencia y el conocimiento adquirido.

¿A quiénes admiras?

A mis padres, son un ejemplo de amor incondicional, esfuerzo y trabajo además de ser mis mejores amigos.

Un recuerdo.

Los domingos por la tarde todos nos echábamos en la cama de mis papás a ver películas y comer uvas tarijeñas (risas).

¿Qué querías ser cuando eras niña?

Arqueóloga.

Una frase.

Menos es más.

Un hábito malo.

Cuando estoy nerviosa o muy concentrada me muerdo los labios.

Lugar del mundo que quisieras conocer.

India, por la cultura colores y sabores.

¿El lugar que más te impactó?

Egipto, desde pequeña soñaba con ver las pirámides y cuando las vi fue mágico. El Cairo caótico, las luces por la noche, los mercados impregnados por los aromas a shisha, las 5 llamadas diarias para rezar a La Meca que parecen canciones que te llegan al alma...

La primera vez que estuve en Egipto fue por trabajo durante 5 días y sólo pude visitar el Cairo, fue tan especial que al año siguiente volví con mi esposo, para conocer diferentes ciudades y sin duda volvería de nuevo.

Si pudieras cenar y conversar con cualquier persona de la historia, ¿A quién elegirías y qué le preguntarías?

Nelson Mandela porque me parece un ser humano admirable. Le preguntaría cómo ha conservado la perseverancia en su lucha por la igualdad y la democracia, pese a los obstáculos que tuvo que enfrentar y a los años que tuvo que pasar en la cárcel.

Un libro...

El principito.

Una noche perfecta es…

Disfrutar una cena en familia, acostar pronto a las niñas y disfrutar de tiempo a solas con mi esposo.

Los domingos en la mañana son para…

Salir de la ciudad, nos encanta ir al campo.

Una mujer no está completa sin…

Autoestima.

El amor es…

Todo.

Lo más importante en una relación es…

El respeto y la confianza.

Es imprescindible que el hombre sea…

Noble y espontáneo.

Las amigas son…

Una bendición.

La clave para mantenerte en forma…

Cuidar de mis hijas (risas).

El mejor consejo que te dieron.

Nunca te arrepientas de las decisiones que tomaste siguiendo a tu corazón.



SU ESTILO

Tu style icon.

Carolina de Mónaco.

Tu vestimenta básica del día a día.

Vestidos y enterizos sencillos pero elegantes.

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Wednesday, January 13, 2016

Científicos bolivianos brillan en el mundo

A uno le dijeron que estaba loco, otro confiesa que hasta el bachillerato fue un estudiante “del montón”, al perseverante le ayudó la suerte y a la mujer querían apocarla diciéndole “corcha” ¿Qué tienen en común estas personas? Todos son jóvenes, capaces y destacados profesionales bolivianos dispersos por el mundo y trabajando en el selecto campo de la investigación científica.

Los trabajos de estos profesionales parecen de ficción: neurociencia molecular, modulación óptica, nanotecnología química, nanotecnología de sensores, reprogramación cerebral y otros. Sin embargo, su presencia en el país es una realidad esperanzadora. Su misión: establecer los cimientos de la investigación seria en Bolivia. ¿Ciencia ficción o ciencia posible?

Son hombres y mujeres de ciencia que llegaron al país en el marco del I Encuentro de Científicos Bolivianos Radicados en el Exterior, realizado el 7 y 8 de enero en Tiquipaya, Cochabamba.

Mohamed Moscoso Radji, destacado investigador de la Harvard University (Estados Unidos), señala que para afianzar bases sólidas en la investigación se debe dotar de institucionalidad a la ciencia creando un Ministerio de Ciencia y Tecnología con bastantes recursos financieros, técnicos y de infraestructura, “hombres y mujeres de ciencia me dicen que se sienten frustrados porque cuando buscan apoyo del Estado los envían de un ministerio a otro”, explicó.

El cruceño Mohamed señaló que si bien se pretende desarrollar una planta nuclear y una fábrica de medicamentos, es importante que las decisiones respecto de los lugares donde se implementen estas fábricas, los costos, diseños y más, sean tomadas por especialistas con criterio técnico-científico.

“Si se pretende impulsar la ciencia en una región se deben dar las condiciones mínimas, por ejemplo, que tenga un aeropuerto internacional con salidas directas a Europa, Asia o América porque los científicos viajan mucho. Hay investigaciones para las que se requiere importar virus o material sensible a la luz, o a cierta temperatura, estos deben ser des- aduanizados rápidamente y estar en menos de 20 minutos en un laboratorio sino se pierden”, explicó Mohamed a tiempo de agregar que al igual que varios países tienen oficinas científicas en embajadas estratégicas, Bolivia debe establecer sus propias oficinas de ciencia, por ejemplo, en Suecia por ser la sede del Instituto Karolinska que entrega el premio nobel de medicina, “poder colocar a algunos estudiantes en esta institución es una decisión clave, lo mismo en capitales como Tokio, Nueva York, Moscú, Otawa y Teherán”, expresó.

¿Qué es lo que hace Mohamed?

Muchos le dijeron que estaba loco, pero Mohamed persistió en su idea, “mi investigación iba en contra del dogma de que el cerebro es inmutable, pero junto al equipo con el que trabajo hemos demostrado que se puede reinstruir circuitos cerebrales en una persona, es decir, que si una persona es ciega podemos restablecer algunas conexiones a fin de que ese individuo vea”, dijo Mostajo, de padre boliviano y madre iraní. “Soy orgullosamente boliviano y no pienso adquirir otra nacionalidad”, enfatizó.

Por su parte, Stella Vallejos Vargas, una orureña que extraña a su familia, la música y el charquekan, se formó como ingeniera electrónica y eléctrica. Gracias a su esfuerzo realizó una maestría en España y un posdoctorado en la República Checa, trabaja con nanotecnologías de sensores aplicadas al cuidado del medioambiente.

El paceño David Zabala Blanco es ingeniero electrónico y master en telecomunicaciones. Docente del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (México), actualmente estudia los códigos que se transmiten por haces de luz a través de la fibra óptica. Él considera que para desarrollar el campo científico en el país es necesario un cambio abrupto en la manera de formar profesionales.

“Se debe dejar de lado el camino fácil y optar por el estudio intensivo. Es mejor tener pocas universidades pero con alta calidad. La formación en nuestras universidades es regular y muchas están corrompidas por la política y no hacen ciencia”, opinó.

Víctor Achá Fuentes dejó hace más de 20 años las montañas bolivianas con el corazón acongojado. Nació en Potosí (Colquechaca) y se formó en Sucre. “Estudié ingeniería química y gracias a mi sacrificio obtuve una beca en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), actualmente estoy trabajando con nanotecnología para la descontaminación de aguas y suelos. Soy parte del plantel docente del Institut Polytechnique LaSalle Beauvais en Francia”, explicó.

¿Se puede hacer ciencia en Bolivia?

Stella Vallejos contestó que sí hay posibilidades de hacer ciencia, “el Gobierno ya ha propuesto una líneas generales y nosotros debemos ver las sublíneas y priorizar, es un trabajo a largo plazo para el que se necesita infraestructura y bastante presupuesto”.

Vallejos comentó que le extrañó ver a tan pocas mujeres en el encuentro de Científicos (3 de 54 profesionales) ya que en el exterior lo común es que sean la mayoría.

Víctor Achá expresó que para impulsar la investigación científica es imprescindible la unión entre el Estado en sus tres niveles, el sistema universitario público y privado, así como la empresa privada.

“Nuestro país tiene inmensos recursos naturales que no están siendo bien aprovechados porque la investigación no está organizada. Hay que invertir, en Europa la formación de un doctor toma tres años y cuesta 100 mil euros, también debemos crear escuelas doctorales y promover la cualificación de los docentes universitarios”, explicó.

¿Hay que ser casi un genio para formarse como científico?

Los entrevistados dijeron no considerarse seres excepcionales o dotados de un coeficiente superior al común, lo que sí tienen de excepcional es su perseverancia y disciplina férrea que les hace dar el doble de sí cuando los demás desisten al poco tiempo de esfuerzo.

Stella Vallejos comentó que: “El ser un profesional destacado más allá de tener una inteligencia descollante es más una decisión personal, un deseo de hacer lo que te gusta, tener aptitud y actitud”, explicó la ingeniera que actualmente reside en la República Checa y trabaja en la Universidad Técnica de Brno.

Por su parte, David Zabala reveló que como estudiante nunca fue el mejor y que se mantenía en la mediocridad, “las notas no lo son todo, lo importante es la decisión de ser mejor a partir de un momento crucial. El colegio prepara, en la universidad decides tú, la idea no es solo pasar de curso sino aprender, comprender y eso es dedicación, es sacrificar parte de tu vida social”, aseveró.

Los Clubes de Ciencia que impulsa Mohamed junto a otros profesionales hispanos de Harvard piden entre los requisitos para ser parte de sus talleres: entusiasmo, imaginación, creatividad, ganas, disciplina, pasión y trabajo, “a las calificaciones las dejamos de lado porque no son parámetro determinante, lo que importa son las ganas de aprender”, dijo acotando que una historia de bajas calificaciones no tiene por qué marcar negativamente a un estudiante. Importa lo que se hace a partir de hoy en adelante.

De acuerdo a Víctor Achá, todos hemos sido dotados de una inteligencia extraordinaria, el problema es que muchos no la hacen trabajar, “hay que esforzarse, perseverar y cuando esto pasa hasta la suerte se te acerca”, dice este potosino que se especializó en México, realizó un posdoctorado en Bélgica, trabajó en Texas (Estados Unidos), asiste a conferencias en China, dicta clases en Francia y habla a la perfección tres idiomas.

No cabe duda de que la excelencia y el éxito son fruto de un 99 por ciento de transpiración y uno por ciento de inspiración.

Todos expresaron que volverían a Bolivia si se dieran las condiciones adecuadas para enseñar y desarrollar lo que aprendieron. “Ya se ha dado el primer paso. En Bolivia hay voluntad y capacidad, ahora le corresponde al Estado invertir lo que vale la ciencia”, señalaron.

50 seleccionados

Los 50 profesionales que fueron seleccionados para participar del I Encuentro de Científicos Bolivianos Radicados en el Exterior" provinieron de Brasil, Francia, Suiza, España, República Checa, Reino Unido, México, Estados Unidos, Holanda, Suecia, China, Alemania, Bélgica y Japón.



Ser investigador

¿Qué le falta al estudiante boliviano para constituirse en un investigador de primer nivel?

Víctor Achá y David Zabala expresaron que les falta ante todo disciplina, esfuerzo y dedicación, pues en la teoría científica la base es la misma de hace años y no ha variado significativamente.

Stella Vallejos indicó que las universidades en el país brindan lo básico y ya depende de cada uno el profundizar el conocimiento en determinado campo, “yo estudié en la Universidad Técnica de Oruro (UTO) y todo lo que aprendí en ingeniería me sirvió, pero no hay que conformarse con solo eso que te imparten los docentes”.

Mohamed Moscoso aseguró que todos tienen posibilidades de ingresar en el campo de la ciencia y que al estudiante boliviano sólo le faltaría dedicarse más horas al estudio consciente, “yo soy fruto de la educación nacional, estudié hasta el bachillerato en Santa Cruz, en el colegio La Salle y estaba en las mismas condiciones que muchos bachilleres cuando llega ese momento en tu vida que no sabes qué hacer. Pero tuve la fortuna de identificar bien un campo de interés, de apasionarme en ello y aquí estoy”, finalizó.



Comunidad científica

Una consecuencia del I Encuentro de Científicos Bolivianos Radicados en el Exterior fue la constitución – todavía incipiente- de una comunidad científica de bolivianos que hacen investigación en otras latitudes. Asimismo la posibilidad de interrelación de estos con investigadores locales, “también estamos promoviendo la comunicación entre jóvenes interesados en la ciencia con científicos de amplia experiencia de Harvard, Stanford o el Instituto Tecnológico de Massachusetts, pues estos contactos con gente de amplia trayectoria marcaron nuestras vidas y nos apasionaron por la ciencia”, señaló Mohamed Moscoso.

Los entrevistados expresaron que escucharon la convocatoria del Gobierno por los distintos medios de comunicación, “cuando me enteré por televisión no lo dudé dos veces, envié mi currículo, me respondieron rápidamente y repentinamente ya estaba en el avión dispuesta a hacer eso que soñamos siempre: aportar a tu país desde lo que haces, es muy motivador”, explicó Stella Vallejos.