Friday, May 19, 2017

Prometa, Ximena y su jucumari chapaco logran premio Whitley



El Jucumari, Prometa, Ximena Vélez Liendo y Tarija ya tienen su “Óscar Verde”, el premio Whitley, el más prestigioso en el mundo de la investigación y acción medioambiental y que en este 2017 ha ido a recaer al trabajo que con minuciosidad y pasión ha llevado a cabo la bióloga en el bosque seco interandino boliviano, más concretamente en las estribaciones de la provincia tarijeña de Méndez.

Ximena Vélez Liendo se enamoró de los osos de chiquita, cuando lo vio por primera vez en el parque Carrasco de Cochabamba. Después ha consagrado su vida a estudiarlo a fondo. Tras licenciarse en la San Simón hizo una maestría en Londres y se doctoró en Bruselas. Actualmente es investigadora principal de Prometa, asociada de Oxford y del zoológico de Chester.
El trabajo de Vélez Liendo ha demostrado, pues lo ha fotografiado tras un detallado trabajo, que existe Jucumari en el bosque seco interandino boliviano, en ese espacio que va entre el altiplano y los yungas – tucumanos, en el caso de Tarija entre Sama y Tariquía, concretamente en San Lorencito.
Eso en sencillito, pues existen diferentes vertientes que Vélez Liendo defiende con soltura y otras, aún sin ser tan consciente.
El oso andino, explica Ximena, se ha ido refugiando en el bosque húmedo por sus dificultades para convivir con el hombre, o más bien al contrario. El temor a que acabara con el ganado lo han hecho víctima, sin embargo, su hábitat natural es el bosque seco interandino por la forma de sus mandíbulas, adaptada para el pasto de esos terrenos.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza considera al oso andino como una especie vulnerable. “Significa que hay amenazas que está causando la disminución, pérdida de hábitat, caza ilegal y efecto del cambio climático sobre la calidad de su hábitat. Si no disminuye en tres generaciones (25-30 años) vamos a perder toda la población”, advierte Ximena, pues el estadio siguiente ya es amenazado, altamente amenazado, extinto en estado silvestre y extinto completamente. Una catástrofe.
Encontrarlo todavía en su estado silvestre y natural, luego de cinco meses de observación con algo más de 40 cámaras extendidas en el territorio, da una esperanza para el oso, pero también para Tarija. Ximena explica que el oso vive en bosques y lugares altamente nitrogenados, es decir, de buena calidad.
El lugar donde se ha encontrado la población de osos, conformada al menos por una hembra, un macho y una cría, a orillas del río Pilaya, está especialmente en la mira, pues se proyectan dos represas, la de Carrizal y la de Puerto Margarita, que cortarían el ciclo del sábalo, alimento elemental del Jucumari, y una carretera para unir Tarija con Chuquisaca de manera directa.
De momento el proyecto amplio se enmarca dentro del plan para fomentar la convivencia entre los animales y los seres humanos. Ximena se encarga del oso, Prometa de fomentar nuevas fuentes de ingresos a las comunidades que reduzcan las posibilidades de interactuar negativamente con el oso.

Ciencia para más ciencia
Ximena lo tiene claro, el premio a la ciencia es para seguir haciendo ciencia. El premio del oso es para seguir descubriendo al oso. “El premio es de 35.000 libras esterlinas para continuar investigando un año más. Extender nuestra parte de acción a Chuquisaca y bajar un poco más. Compraremos 40 cámaras más y podremos expandir y hacer seguimiento de los osos para conocer sus rutinas”.
El premio Whitley ha llenado también de orgullo a los trabajadores y colaboradores de Prometa, una ONG tarijeña que lleva años trabajando por la conservación del territorio y que ha sido parte esencial en la investigación.
Rodrigo Ayala, director de Prometa, señaló que es un respaldo a la acción lograr un reconocimiento a nivel internacional. “Estamos muy contentos. El premio Whitley de conservación es uno de los más importantes que ha ganado Bolivia en su historia en este rubro. En general la labor de investigación es muy débil en nuestro país, los organismos estatales y las universidades hacen muy poco en este sentido”.
Prometa se anota de esta manera otro hito en su labor internacional junto a lo que fue el descubrimiento de la Morpho Eleanor Prometa, una nueva subespecie de mariposa que fue bautizada con su nombre. “La investigación es vital en este trabajo, gran parte del conocimiento que existe en el departamento sobre biodiversidad e inclusive otros temas tales como la arqueología de determinadas regiones, el cambio climático o la dinámica social respecto al uso de recursos naturales viene del trabajo de Prometa”, señaló Ayala.

Bolivia alberga un cuarto de los osos

En Bolivia se estima una población de unos 3.000 osos en 13 bloques diferentes. Habita en los Yungas de La Paz; en el Parque Nacional Carrasco, Altamachi y Parque Tunari de Cochabamba; en el Parque Amboró, Comarapa y Cuevo de Santa Cruz; en Monteagudo de Chuquisaca y ahora sabemos que también en los bosques secos interandinos de Tarija. En el continente, desde Venezuela hasta el norte argentino se estima una población de unos 10.000 o 12.000 osos, si bien el fotografiado por Ximena Vélez Liendo en las tierras de Méndez es el de más al sur que ha podido serlo. La existencia de osos y la conservación de su hábitat garantizan una buena calidad de bosques que protege a otras muchas especies.

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